martes, 9 de agosto de 2011

Sahori Nohemi.


SE DICE, que cuando deseas algo con devota pasion, cuando cierras los ojos y pides un deseo con el alma, cuando buscas desesperadamente una estrella a cual susurrarle tu anhelo y esperas con fe a que se te cumpla...
Inevitablemente sera esa vez la que te encuentres llorando llena de desesperanza, recogiendo tus ilusiones rotas al darte cuenta que, por mas lamentable que sea, se necesita mas que un intenso suspiro para lograr los empeños del corazón.
Por fortuna, existen cosas y situaciones que llegan a ti sin pedirlas, y que de uno u otro modo, cambiaran tu vida para siempre...

Hoy, me alegro inmensamente, por tener la dicha de recibir en mi vida un radiante "montón de felicidad, fruto del amor sincero". No lo pedí, no lo anhele, pero ahora que viene en camino, lo agradezco con infinita emoción, y lo espero con los brazos abiertos y el alma expectante.
No encontré las palabras suficientes para explicarlo, pero entonces deje de buscarlas, solo me concentre en sentirlas y disfrutar cada una de ellas.
El sentimiento es inigualable. La espera sera larga y probablemente tediosa, pero si de algo estoy segura, es de que valdrá completamente la pena.

1 comentario:

  1. awwww..que bonitoo me dieroo tantas gas de llorar me da mucho gusto que estes muy feliz te lo mereces :)

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